Francia

¡LUMIÈRE! COMIENZA LA AVENTURA, EN EL CINE CLUB CHAPLIN

El cine nació en 1895, de la mano de dos hermanos, Auguste y Louis Lumière, que un feliz día de diciembre organizaron en Paris la primera proyección de sus películas. Fue una jornada memorable que nos trae hasta hoy, a través de una trayectoria apasionante que ha convertido aquel aparente festejo ferial en un arte complejo y enriquecedor.

La película que esta semana proyecta el Cine Club Chaplin es un homenaje emocionado a los hermanos Lumière, a la vez que una fabulosa lección de historia del cine.

 

¡Lumière! Comienza la aventura es una obra de difícil clasificación. No es una historia de ficción, no es un documental, no es un biopic biográfico pero sí es una genial recreación de una época, un arte, unas personas. La ha elaborado un gran experto, Thierry Frémaux, teórico e historiador del cine pero también delegado general del festival de Cannes y, por tanto, involucrado en lo que sucede actualmente, día a día, en el mundo de las imágenes y sus artífices.

Tomando como punto de partida las 1.422 películas que rodaron los Lumière, Frémaux ha seleccionado 108 de ellas para llevar a cabo un montaje ciertamente espectacular, en el que coexisten el sentido didáctico con el lúdico, para conseguir una película actual, sumamente divertida y a la vez aleccionadora, con muy sabrosas observaciones sobre el cine en general.

¡Lumière! Comienza la aventura tiene una duración de 89 minutos y podrá verse este miércoles, día 14, en la Sala Cinco de Multicines Odeón, en versión original con subtítulos en español..

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LA LEY DEL MERCADO

Sin título1La sesión número 1522 del Cine Club Chaplin está dedicada a una película francesa que entra de lleno en la problemática más cruda que afecta en estos momentos a la sociedad europea: el trabajo o, si se quiere decir al contrario, su falta, la escasez de oportunidades, el paro.

Seguramente hemos oído en incontables ocasiones la afirmación, por parte de quienes se encuentran buscando trabajo, de que estarían dispuestos a aceptar cualquier cosa.

Es el dilema que plantea La ley del mercado, cuyo protagonista, un hombre ya maduro (51 años) lleva 18 meses en el paro y, como tantos otros, dispuesto a todo con tal de recuperar una actividad y un salario. En esa búsqueda al fin encuentra una ocupación, como vigilante en un supermercado. Una tarea inocente, sin especiales problemas, como tantas otras. Hasta que la empresa le plantea una exigencia que no está en el contrato y que suscita en el hombre el dilema moral acerca de qué debe hacer.

La ley del mercado es una aguda reflexión sobre los problemas del paro pero también, como el título insinúa, sobre los abusos de quienes tienen el poder y lo ejercen sin ningún pudor.

La película tiene una duración de 93 minutos y se proyectará este miércoles, 4 de mayo, en versión original con subtítulos en español, en Multicines Odeón en sesiones a las 17, 19,30 y 22 horas.

LA ODISEA DE ALICE

Sin título10El Cine Club Chaplin abre su pantalla este miércoles para la presentación de una joven directora francesa, Lucie Borleteau (nacida en 1980), que tras dirigir varios cortometrajes da el salto y con La odisea de Alice debuta en el largometraje.

Como parece casi natural, su película tiene como protagonista a una mujer que altera el aparente reparto clásico de las cosas para introducir un elemento diferenciador: Alice es una trabajadora del mar, una marinera en un mundo de hombres pero ello no significa que se trate de un planteamiento feminista puesto que la presencia de la joven entre sus compañeros se desenvuelve con total normalidad.

En su trabajo, Alice encuentra un cuaderno de notas, escrito por el marinero que la precedió en su puesto de trabajo y en el que, junto a cuestiones técnicas, incluía comentarios personales muy íntimos. La crítica ha valorado la forma en que Lucie Borleteau se desenvuelve en esta primera experiencia narrativa, desarrollada de modo lineal, equilibrado, sin fisuras, manteniendo siempre el interés por la trama argumental.

La odisea de Alice, que tiene una duración de 97 minutos, se proyectará este miércoles, 20 de abril, en versión original con subtítulos en español, en Multicines Odeón en sesiones a las 17, 19,30 y 22 horas.

DHEEPAN, EN EL CINE-CLUB CHAPLIN

Sin título1Avalada por la Palma de Oro de la mejor película en el último festival de Cannes, llega al Cine Club Chaplin una de las películas más potentes y bien recibida por público y crítica el año pasado, Dheepan, dirigida por el francés Jacques Audiard y con un reparto extraído del propio país que sirve de marco al argumento, el desconocido Sri Lanka, uno más de los muchos que vienen arrastrando una larga guerra civil.

Alguien que participó en ella, un guerrero, decide huir en busca de un destino mejor, lógicamente en Europa, el paraíso soñado y para lograrlo inventa una artimaña, una mujer y una hija con las que, piensa, será más fácil conseguir asilo político. La realidad, como sabemos bien, es muy distinta a los sueños y lo que les espera a todos en el continente es un rosario de problemas y dificultades, que Audiard expone con singular maestría, en una mezcla de documento social e historia de ficción.

La película tiene una duración de 109 minutos y se proyectará este miércoles, 3 de febrero, en versión original subtitulada. Previamente se pasará el cortometraje Wade in the water,

de Stefano Ridolfi. Las sesiones, como siempre, a las 17, 19,30 y 22 horas, en Multicines Odeón.

LA PROFESORA DE PARVULARIO EN EL CINE-CLUB CHAPLIN

peliUna profesora descubre, en un niño de cinco años, un prodigioso don natural para la poesía. La profesora, que también es poeta, decide proteger al niño y ayudarle a desarrollar esa capacidad innata, pero no se trata de una empresa de fácil desarrollo, al contrario, el propósito encontrará múltiples dificultades, empezando por la incomprensión de la familia del niño, poco dispuesta a plegarse a los intereses de la maestra.

Con este planteamiento inicial arranca La profesora de parvulario, que este miércoles ocupará la sesión semanal del Cine Club Chaplin.

Es una coproducción entre Israel y Francia, segunda película dirigida por Nadav Lapid, que ganó el Giraldillo de plata en el festival de Sevilla y que más allá del pretexto argumental mencionado ofrece numerosos puntos para la reflexión, obligando al espectador a responderse a sí mismo las preguntas, algunas muy complejas y atrevidas, que se le lanzan desde la pantalla, en situaciones verdaderamente extremas.

Por otro lado, ha llamado la atención de la crítica la técnica narrativa aquí desarrollada, lejos de los convencionalismos habituales, en un estilo muy atrevido y, en ciertos momentos, desconcertante.

Con una duración de 120 minutos, la película se proyectará este miércoles, 18 de noviembre, a las 17, 19,30 y 22 horas, en la Sala Cinco de Multicines Odeón Cuenca.

EL CUMPLEAÑOS DE ARIANE, INICIA LA TEMPORADA EN EL CINE-CLUB CHAPLIN

EElcumpleaosdeArianeste miércoles, día 7 de octubre, el Cine Club Chaplin inicia su temporada número 45 con la proyección de la película El cumpleaños de Ariane, de nacionalidad francesa, dirigida por Robert Guédiguian, un nombre ya muy prestigiado en el seno de la cinematografía europea, desde que lanzó sus primeras películas a comienzos de la década de los 80, marcando desde entonces una clara línea de preocupación por las cuestiones sociales.

En este caso, sin embargo, el director rompe esa tendencia para ofrecer una historia amable, en tono de comedia costumbrista, en la que rinde homenaje a las mujeres a través de la suya propia, Ariane Ascaride, protagonista del filme y, de paso, a su ciudad, Marsella, escenario habitual de todas sus películas.

En esencia, una película amable y optimista para iniciar la nueva temporada.

Con una duración de 100 minutos, se proyectará en versión original subtitulada en español a 17, 19,30 y 22 horas, en la Sala Cinco de Multicines Odeón Cuenca.

DÍA DE CINE CLÁSICO, EN EL CINE-CLUB CHAPLIN

Sin título1Como viene siendo habitual en la programación del Cine Club Chaplin, la última sesión del trimestre se dedica al cine clásico, que este miércoles ofrece dos platos exquisitos.

En primer lugar, el cortometraje Viaje a la Luna, de Georges Meliès, rodado en el año 1902 y que se considera como la primera película de ciencia-ficción en la historia del cine.

 

Sin título2A continuación se proyectará La gran ilusión, dirigida en 1937 por Jean Renoir y que tiene en este caso un profundo significado, porque está ambientada en la I Guerra Mundial, aquel terrible acontecimiento bélico de cuyo comienzo en 1914 se cumple ahora el primer centenario. Interpretada por un impresionante grupo de actores (Jean Gabin, Pierre Fresnay, Dita Parlo, Erich von Stroheim), la historia se sitúa en un campo de concentración alemán en el que unos prisioneros franceses intentan mantener el espíritu cautivo de la mejor manera posible, procurando adaptarse a la situación. En realidad, están preparando la huida mediante la excavación de un túnel subterráneo.

La película tiene una duración de 113 minutos y puede verse este miércoles, día 17 de diciembre, en la Sala Cinco de Multicines Odeón a las 17, 19,30 y 22 horas, en versión original subtitulada en español..

ANTES DEL FRÍO INVIERNO, EN EL CINE-CLUB CHAPLIN

foto-02Philippe Claudel es profesor de Literatura en un Liceo y en la Universidad, con un amplio repertorio narrativo integrado por cuentos y novelas, que culminó en 2003 con la concesión del premio Goncourt. Cinco años más tarde dio el paso a la realización cinematográfica, con una obra todavía corta, pero también ya reconocida con diversos galardones. Considerado como una de las voces más exquisitas e incómodas de la actual generación de escritores franceses, hay una línea esencial que marca toda su obra: el desasosiego de los seres humanos ante lo desconocido, la inquietud ante la sorpresa inesperada.

Es un pensamiento que se encuentra presente en Antes del frío invierno, la película que esta semana llega al Cine-Club Chaplin, interpretada por Daniel Auteuil y Kristin Scott-Thomas, que dan vida a una pareja sólida, consolidada, ya en la madurez de la vida, a punto de entrar en la etapa final, la del frío invierno definitivo. En ese momento, cuando parece no quedar resquicio para ninguna novedad, surge lo imprevisto, en forma de ramos de rosa que comienzan a llegar misteriosamente a la casa familiar. Algo o alguien está a punto de alterar esa pacífica, quizá rutinaria convivencia. La película puede verse este miércoles, día 10 de diciembre, con una duración de 102 minutos, en la Sala Cinco de Multicines Odeón a las 17, 19,30 y 22 horas, en versión original subtitulada en español. Previamente a la película se proyectará el cortometraje La niña más guapa de Aguiló, dirigido por P. Arrate y producido por la Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid.

CRÓNICAS DIPLOMÁTICAS, EN EL CINE-CLUB CHAPLIN

cronicasEl Cine Club Chaplin de Cuenca presenta este miércoles, día 15 de octubre, la última realización de uno de los más veteranos directores franceses en activo, Bertrand Tavernier, autor de una obra muy sólida, con títulos de considerable prestigio que avalan la calidad de este autor, en cuya obra no faltan destacadas incursiones en el cine negro y caracterizado por una sólida capacidad narrativa. En este caso, la película elegida por el Cine Club es Crónicas diplomáticas y, como sucedió en la semana anterior, se trata de una incursión en el agitado mundo de la política, centrada ahora en el sector concreto de los asuntos exteriores, en torno a la figura controvertida de un ministro considerado a sí mismo todopoderoso, cuya actuación se ve sacudida inesperadamente por la llegada de un joven encargado de redactar sus discursos pero con unas actitudes personales nada convencionales. La película tiene una duración de 113 minutos y se proyectará en la Sala Cinco de Multicines Odeón a las 17, 19,30 y 22 horas, en versión original con subtítulos en español. Previamente a la película se proyectará el cortometraje Irrompibles, dirigido por Luis Grajera y producido por la Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid.

LA MUJER DEL CHATARRERO, EN EL CINE-CLUB CHAPLIN

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El cine realizado en los países formados tras la disgregación de la antigua Yugoslavia viene demostrando un gran dinamismo, que se ha manifestado ya en varios títulos muy notables, con el reconocimiento añadido de premios obtenidos en festivales internacionales.

A ese grupo pertenece La mujer del chatarrero, una coproducción entre Bosnia-Herzegovina, Francia, Eslovenia e Italia, dirigida por Danis Tanovic, un creador muy interesante del que ya hace un par de años se pudo ver Cirkus Columbia. Una característica común a estos creadores es que junto a una potente imaginación que linda el territorio de la fantasía, sus argumentos se encuentran férreamente vinculados al suelo y, en especial, a las circunstancias, nada fáciles, en que se desenvuelve la vida cotidiana en aquellos países. La película obtuvo el gran premio del jurado en el festival de Berlín, donde también se concedió el oso de plata a la mejor interpretación masculina al protagonista, Nazif Mujic. El film, que tiene una duración de 74 minutos podrá verse este miércoles día 9 de abril, en la Sala Cinco de Multicines Odeón Cuenca, en sesiones, de las 17 horas, 19,30 y 22 horas.

 

26 de febrero 2014: UN CERDO EN GAZA

image001Nacionalidad: Francia, Alemania, Bélgica. Director: Sylvain Estibal (2011). Actores: Sasson Gabay (Jaffar), Baya Belal (Fatima), Myriam Tekaïa (Yelena), Gassan Abbas (Slim), Khalifa Natour (Hussein), Ulrich Tukur (oficial). Duración: 98 minutos Versión original con subtítulos en español.

 

Gaza está en Palestina, junto a Israel. Allí viven, sobre todo, musulmanes y judíos, que llevan siglos a la gresca pero que coinciden en una cosa muy curiosa: la generalizada aversión al cerdo, ese animal tan querido por los cristianos, a los que obsequia generosamente con toda clase de riquísimos productos. ¿Qué hace un cerdo en Gaza, un territorio claramente hostil para él? Aunque también podríamos preguntarnos: ¿qué hacer en Gaza con un cerdo? El resultado es una comedia inteligente, nada sutil, abierta, generosamente planteada, con el inevitable telón de fondo que marca un conflicto secular, al que se superpone, siempre, la vida cotidiana, que tiene sus reflejos condicionantes, tan alejados de la alta política. Rodada con óptica europea aunque con sensibilidad palestina esta es una de esas obras menores, sin estridencias, pero con un fortísimo calado sentimental y humanístico.

Horario de las sesiones: 17, 19,30 y 22 horas.

Información completa sobre la película, en el programa de febrero: descargar pdf

6 de noviembre 2013. LA PIEDRA DE LA PACIENCIA

Sin título1Sesión número 1432

Titulo original: The patiente stone. Nacionalidad: Afganistán, Francia, Alemania, Reino Unido. Director: Atiq Raimi (2012). Productor: Michael Gentile. Argumento: la novela de Atiq Rahim. Guion: Jean-Claude Carrière y Atiq Rahimi. Fotografía: Thierry Arbogast. Dirección artística: Edwin Prib. Música: Max Richter. Montaje: Hervé de Luze Actores: Golshifteh Farahani (mujer), Hamid Djavdan (hombre), Hassina Burgan (tía), Massi Mrowat (soldado)

Duración: 102 minutos Versión original con subtítulos en español

En un pueblo devastado por la guerra, una mujer cuida de sus dos hijos y de su marido, que lleva dos semanas en coma. Sentada en silencio al lado de su esposo, decide seguir el consejo de su tía: “Cuenta tus preocupaciones a la piedra de la paciencia, ella te liberará”

Ahora que las tropas extranjeras (españolas incluidas) empiezan a salir de Afganistán puede ser un buen momento para conocer algo de aquel lejano, extraño, quizá incomprensible país, para el que la vida cotidiana es un constante sin vivir desde hace décadas. Y lo hacemos con esta película, en la que Atiq Rahimi traslada a imágenes su propia novela, Syngué sabour, escrita en francés y con la que ganó el premio Goncourt en 2008 (está editada en España por Siruela, con el mismo título de la película). Rahimi había debutado como director cinematográfi co en 2004 con Khakestar-o-khak, basada también en otra novela suya (editada en España por Lengua de Trapo con el título Tierra y cenizas) y para esta nueva versión de su otra novela ha contado con la inestimable colaboración de Jean-Claude Carrière, guionista en tantas ocasiones con Luis Buñuel. La línea argumental de La piedra de la paciencia parte de una leyenda extraída de la mitología persa: la “syngué sabour” es una piedra mágica a la que el hombre le puede confesar todos sus secretos, sentimientos y desgracias, liberándose así de su enorme peso interior, hasta que se rompe. Para la mujer afgana que siente el dolor íntimo de su soledad y tristeza, la piedra metafórica es su propio marido, inmovilizado, en estado vegetativo, tras haber recibido un balazo. A su lado, empieza a desarrollar un monólogo, mezcla de sufrimientos, acusaciones y confesiones. Surgen dolorosos recuerdos, vivencias inconfesables y todo un mundo personal, oculto hasta ese momento, que va desgranándose al lado de ese hombre inmóvil, de esa piedra en apariencia insensible. Atención a la protagonista, Golshifteh Farahani, premiada en el festival de Gijón por su interpretación en esta película y que ya había llamado la atención por su presencia, excelente, en A propósito de Elly o Encontrarás dragones.

15 de mayo: AMOR

untitledTítulo original: Love. Director: Michael Haneke (2012). Nacionalidad: Francia, Austria, Alemania. Productores: Margaret Menegoz, Stefan Arnd, Veit Heiduschka y Michael Katz. Guion: . Fotografía: Darius Khondji. Diseño de producción: Jean-Vincent Puzos. Montaje: Nadine Muse y Monika Willi. Vestuario: Catherine Leterrier Actores: (Georges), (Anne), (Eva), Alexandre Tharaud (Alexandre), William Shimell (Geoff), Ramón Aguirre, Rita Blanco, Laurent Cappolluto, Carole Franck, Dinara Drukarova.

Duración: 127 minutos

Versión original con subtítulos en español

Oscar 2012 a la mejor película de habla no inglesa. Festival de Cannes (2012): palma de oro a la mejor película. Premios César (2012): mejor película, mejor director. Globos de Oro (2012): mejor película de habla no inglesa. Premios del Cine Europeo (2012): mejor película, director, actor y actriz. Critics Choice Awards (2012): mejor película de habla no inglesa. Premios BAFTA (2012): mejor película extranjera y mejor actriz. Independent Spirit Awards (2012): mejor película extranjera. Círculo de Críticos de Nueva York (2012): mejor película extranjera. National Board of Review (2012): mejor película extranjera. Asociación de Críticos de Los Ángeles (2012): mejor película.

Georges y Anne son dos profesores de música clásica jubilados. Ambos han sobrepasado los ochenta años y poseen una gran cultura. Su hija también se dedica a la música y vive fuera de Francia con su familia. Un día, Anne sufre un infarto. Al volver del hospital, un lado de su cuerpo está paralizado. El amor que ha unido a la pareja durante tantos años se verá puesto a prueba.

Hay una rara unanimidad –y ya es difícil en un territorio tan tenue como quebradizo- en considerar que Amor, de Michael Haneke, no es sólo la mejor película realizada el año pasado (la lista de galardones es impresionante, hasta llegar sin discusión al oscar) sino también uno de los filmes esenciales del cine mundial durante mucho tiempo. Que esa valoración se produzca desde tantos sectores diferenciados y que incluso haya llegado hasta la alfombra roja de Los Ángeles en un año en que el reparto de premios ha sido tan aleatorio, para demostrar con ese hecho la profunda disparidad arraigada en los votantes, hablan mucho a favor de una película que abruma por la extraordinaria simplicidad, la enorme claridad, de su desarrollo narrativo. Lo que resulta aún más sorprendente, teniendo en cuenta la compleja personalidad de quien la firma. Pues, en efecto, Michael Haneke (nacido en Munich en 1942, pero nacionalizado austriaco) se encuentra en la mínima nómina de directores europeos cualificados en el terreno de la creatividad, la sorpresa y la innovación. Estudió filosofía y teatro, optando por seguir este último camino al trabajar como director en varios escenarios importantes de Stuggart, Hamburgo y Berlín, antes de radicarse en Viena. Ha trabajado para TV adaptando obras de Kafka y Roth para fi nalmente decidir incorporarse al cine, donde irrumpió en 1989 con Der siebente Kontinent. La primera película suya que llegó a España fue Funny Games (1997) a la que siguieron Código desconocido (2000) y La pianista (2001), película esta última multipremiada en Cannes además de haber obtenido el premio como mejor película europea del año, lo que significó la consagración definitiva de Haneke, ratifi cada más tarde con La cinta blanca (2009). Artista multidisciplinar, sigue trabajando alternativamente para el teatro y la TV. De hecho, el día que se entregaron los oscar se estrenaba en Madrid la versión dirigida por él de la ópera Cosi fan tutte, de Mozart. Con Amor, Haneke ha roto todos los esquemas, todos los límites y los moldes de lo ya conocido. Utilizando palabras de algunos críticos podemos decir que la película es una absoluta maravilla, una obra maestra que provoca un aluvión de emociones, sinceramente, difícil de describir con palabras. Pero a la vez hay que considerar la conveniencia de no aceptar tópicos preconcebidos de antemano: no es una historia blandengue, lloriqueante, envuelta en melancolías. Al contrario, se trata de un relato duro, sin concesiones, puesto que estamos ante dos personajes en espera de la muerte, situación en la que desnudan sus almas. Y ello provoca turbación, una conmoción interior que sacude el alma de quienes asisten estremecidos a un relato sin concesiones, ante dos personajes situados en el crepúsculo de sus vidas. El ojo inquisidor, minucioso, detallista, de Haneke sigue cada uno de los segundos de esas vidas unidas durante décadas. Ambientada casi totalmente en el piso en el que la pareja principal ha protagonizado su convivencia, el resultado fi nal producirá en el espectador la impresión de haber asistido a una experiencia única y probablemente irrepetible. Y comprenderá por qué todos la aclaman y la premian.

8 de mayo 2013 Sesión número 1421 EL CAPITAL

untitledTítulo original: Le Capital. Director: Costa-Gavras (2012). Nacionalidad: Francia. Productor: Michèle Ray-Gavras. Argumento: la novela “Le capital”, de Stéphane Osmont. Guion: Costa-Gavras, Jean- Claude Grumberg y Karim Boukercha. Fotografía: Eric Gautier Dirección artística: Sébastian Birchler. Música: Armand Amar. Montaje: Yannick Kergoat y Yorgos Lamprinos Actores: (Marc Tourneuil), (Dittmar Rigule), (Diane Tourneuil), Céline Sallette (Maud Baron), (Nassim), (Raphäel Sieg), Daniel Mesguich (Jack Marmande), Bernard Le Coq (Antoine de Suze), Olga Grumberg (Claude Marmande) Duración: 114 minutos Versión original con subtítulos en español 

 

Historia del imparable ascenso de Marc Tourneuil, un prescindible sicario del capital que se convierte en su indiscutible amo y señor. 

Constantin Costa-Gavras (Atenas, 1933) en 1949, tras obtener el título de bachiller, estudia letras en Paris y se inscribe en el IDHEC. Trabaja como ayudante con Clair, Clément, Demy y Giono. Dirige su primer largo en 1964. Ahora, cincuenta años después de su debut, sigue siendo uno de los más claros referentes de lo que en la segunda mitad del siglo XX (y lo que llevamos del XXI), tras el desastre moral e ideológico que vino a ser la segunda guerra mundial, se llamó cine político o cine militante. Es decir, el de unos cineastas que asumieron como principio ético el de llevar a través de sus películas una carga ideológica que pusiera de manifi esto la vigencia de principios como libertad, democracia, dignidad, igualdad. No solo basta con que existan o sepamos que existen, sino que hay que proclamarlos y situarlos frente a la intolerancia, el totalitarismo, la intransigencia, las humillaciones personales. En películas emblemáticas como Z (1969, oscar a la mejor película de habla no inglesa), Estado de sitio (1973) o Missing (1982, oscar al mejor guión), Costa-Gavras no sólo llevó a cabo una lúcida y emocionante manifestación de esos principios, sino que lo hizo, además, a través de una envoltura formal, cinematográfi ca, de excelente calidad. Nacido en Grecia pero formado en la sensibilidad francesa, allí conoció a Jorge Semprún, con el que colaboró en varios guiones. En su repertorio ideológico no hay distinciones entre izquierdas o derechas: el nazismo, el stalinismo, el racismo, la dictadura chilena, han sido por igual objeto de tratamiento en su fi lmografía. Es una fi delidad ideológica, más aún, ética, que tiene su exacta aplicación en esta película, absolutamente vinculada a las situaciones que estamos viviendo, porque, en palabras de Costa-Gavras, «Somos esclavos del capital. Nos tambaleamos cuando se tambalea. Nos regocijamos cuando crece y triunfa. ¿Quién nos liberará? ¿Deberíamos liberarnos nosotros? Deberíamos conocer al menos a los que lo sirven y cómo lo hacen».Estamos, en efecto, ante un relato de fi cción que podríamos relacionar de inmediato con la famosa crisis que nos abruma, solo que la novela de Stéphane Osmont en que se basa la película fue publicada cuatro años antes de que estallaran los escándalos bancarios que nos han conducido hasta aquí. Pero ahí están ya, como elementos premonitorios de lo que vendría en seguida, la globalización, la avaricia sin límites de los poderosos, el predominio ciego del dinero, la ocultación de los valores humanistas que formaron durante siglos la base de nuestra sociedad, la corrupción, el egoísmo, la impotencia de unos políticos que anteponen intereses particulares o empresariales al famoso servicio al público que casi ninguno practica. En El Capital (desde luego, un título muy simbólico, conociendo la fi liación izquierdista de Costa-Gavras) está la inmoralidad de los poderosos, sean banqueros o especuladores, el vacuo discurso de políticos impotentes para orientar la actividad social pero, sobre todo, está la avaricia bajo cuyos principios sin límites han actuado esos poderosos, donde quiera que militen, que desfi lan con total desvergüenza por la pantalla, haciéndonos ver, de manera palpable, la dimensión de la pregunta que todos nos hacemos diariamente, leyendo los periódicos o viendo los telediarios: dónde estará la línea roja que ponga límites a tanda desvergüenza, practicada por unos y consentida por otros.

 

HOLY MOTORS. 6 de febrero 2013. Sesión número 1409

peliTítulo original: Holy Motors. Director: Leos Carax (2012). Nacionalidad: Francia, Alemania.

Producción: Les Films de Losange, CNC, Pierre Grise Productions. Guion: Leos Carax. Fotografía: Yves Cape y Caroline Champetier. Diseño de producción: Florian Sanson. Montaje: Nelly Quettier.

Actores: Denis Lavant (Sr. Oscar / el banquero / la mendiga / Sr. Merde / el acordeonista / el especialista en motion capture / la víctima / el moribundo / el hombre de la casa), Édith Scob (Céline), Eva Mendes (Kay M.), Kylie Minogue (Eva / Jean), Élise Lhomeau (Léa / Élise), Jeanne Disson (Angèle), Michel Piccoli

Duración: 115 minutos Versíón original con subtítulos en español

Premio a la mejor película en el festival de Sitges 2012; Méliès d’argent al mejor fi lm europeo 2012; mejor actor en el ranking de los críticos de Los Ángeles

El señor Oscar es una persona que viaja de vida en vida: pasa de ser un gran ejecutivo a un asesino, después un mendigo, una criatura monstruosa, un padre de familia… El señor Oscar parece interpretar varios papeles, sumergiéndose completamente en cada uno de ellos.Vive solo, únicamente acompañado por Céline, una señora mayor y rubia que conduce la limusina que le lleva a París y sus alrededores, viviendo una identidad diferente en cada ocasión.

Los amigos de emociones fuertes, de experiencias novedosas, los buscadores de experimentos que rompan la monotonía del cine comercial, quienes deseen un estímulo que inquiete algo la normalidad de sus vidas, aquí tienen la ocasión que estaban buscando. Por supuesto, quienes creen que el cine es amabilidad, sonrisas, buenas maneras y un ambiente plácido y complaciente, que se preparen a sentir el sobresalto de una de las películas más sorprendentes y rompedoras vistas en Europa durante los últimos meses. Claro que no todos piensan lo mismo; por ejemplo, Carlos Boyero, encantado siempre de conocerse a sí mismo y llevar la contraria a sus colegas. Pueden hacerse una idea de a dónde vamos hoy leyendo este breve resumen de opiniones críticas: “Excitante, opaca, desgarradora y completamente chalada (…) una obra cinematográfica deliciosamente absurda que evalúa la vida, la muerte y todo lo que hay entre ambas, reflejado en un espejo deformante” (Meghan Lehmann: The Hollywood Reporter). “Es extraña y maravillosa, rica y rara… totalmente demencial” (Peter Bradshaw: The Guardian). “Una sucesión de tonterías sin gracia, los caprichos vacuamente surrealistas de un niño consentido e irritante” (Carlos Boyero: El País). “Críptico, violento, genial, torpe, enfermizo, cutre y febril. Todo cabe en una película en la que hasta los coches hablan” (Luis Martínez: Diario El Mundo). “Una lección de cine libre y salvaje (…) La belleza recorre toda la película, a pesar de que el culto al feísmo y a lo bizarro parezca colonizarla.” (Sergi Sánchez: La Razón). “Un salto sobre la barrera de la normalidad, y una obra extraña, inescrutable, demente, hipnótica, a ratos muy idiota y casi siempre bellísima.” (Nando Salvá: El Periódico). “Una de las más bellas películas sobre cine y el arte de la narración como necesidad para contarnos a nosotros mismos y a los demás.” (Daniel De Partearroyo: Cinemanía). “Película inagotable y mutante, capaz de trascender su aparente pesimismo en el fértil renacimiento de un cineasta inspirador, es un espectáculo ideal para sobreexcitar todas las zonas erógenas del espectador” (Jordi Costa: El País). “Sorprendente, incomparable, inconmensurable (…) una obra sin embargo no apta para todos los paladares. (…) ¿Les apetece una experiencia sensorial de alta graduación?” (Jordi Batlle Caminal: La Vanguardia) . Pues ya lo ven: opiniones para todos los gustos pero la mayoría destaca la originalidad, el riesgo, la experimentación que se ofrece en estas imágenes insólitas. A por ella.

EL SKYLAB. 30 de enero 2013. Sesión número 1408

Título original: Le skylab. Directora: Julie Delpy (2011). Nacionalidad: Francia.

Productor: Michael Gentile. Guion: Julie Delpy. Fotografía: Lubomir Bakchev. Dirección artística: Yves Fournier. Montaje: Isabelle Devinck.

Actores: Julie Delpy (Anna), Lou Alvarez (Albertine), Eric Elmosnino (Jean), Aure Atika (Linette), Noémie Lvovsky (Monique), Bernadette Lafont (Mamie), Emmanuelle Riva (Mémé), Marc Ruchmann (tío Loulou), Vincent Lacoste (Christian), Sophie Quinton (Clémentine), Valérie Bonneton (Micheline), Karin Viard (Albertine adulta)

Duración: 113 minutos

Julio de 1979. Albertine, de diez años, y sus familiares se reúnen en una casa de Bretaña para celebrar el cumpleaños de la abuela en lo que se presenta como un animado fin de semana. Mientras, el Skylab, una estación espacial de la NASA, se prepara para hacer un aterrizaje imprevisto en la tierra y ese hecho aterroriza a la madre de Albertine.

Julie Delpy (París, 1969) es una bellísima y muy buena actriz, que ha trabajado con directores tan prestigiosos como Jean-Luc Godard, Bertrand Tavernier, Carlos Saura (La noche oscura) o Krzystof Kieslowski y también ha hecho incursiones en Hollywood, a las órdenes de Richard Linklater o Jim Jarmush. Junto con esa actividad interpretativa hace tiempo se inició en la escritura de guiones, participando en el de Antes del atardecer, por el que recibió una nominación al Oscar, pero otros intentos en este terreno no han podido cuajar hasta que la propuesta de Dos días en París encontró fi nanciación para salir adelante y en la que ella no solo dirige y escribe, sino que interpreta, pone la música y hace el montaje, en una suerte de actividad que sólo han sido capaces de realizar algunos pocos realizadores. Esta primera película de Delpy la pudimos ver en el Cine-Club el 14-11-1207 y mostró ya los claros indicios de una directora inquieta, muy bien preparada, con evidentes habilidades para la comedia. Persona evidentemente inquieta, no sólo interpreta, escribe y dirige, sino que también es una muy estimable intérprete musical. El Skylab es su tercera película como realizadora (la segunda, The Countess, no ha llegado a España) y la ha planteado también en tono de comedia no exenta de apuntes críticos. Skylab fue la primera base espacial estadounidense puesta en órbita en 1973, considerada en su época un triunfo de la tecnología y el progreso pero, tras seis años de funcionamiento, pasó a ser un peligro inminente, cuando se anunció que iba a precipitarse sobre la tierra sin que, inicialmente, se perfi lara muy bien el lugar concreto de la caía, indefi nición que ayudó a la propagación de un cierto terror universal, alentado siempre por los espíritus timoratos que esperan la llegada del fi n del mundo en cualquier momento. Finalmente, el 11 de julio de 1979 el Skylab se precipitó en un espacio desértico de Australia, sin causar el menor daño, aunque el gobierno, dotado del típico sentido inglés del humor, multó a la NASA con 400 dólares por arrojar basura en un terreno público. Pero al margen de eso, permaneció durante meses la preocupación de los espíritus sensibles porque en algún momento esos trozos de chatarra espacial pudieran caer sobre sus propias cabezas. Uno de ellos es Albertine quien se preocupa mientras pasa el verano con su familia en un rincón de la Bretaña francesa. Película de descubrimiento, de iniciación, de relaciones afectuosas y de temores insondables, con mucho sol y mucha luz, hecha de recuerdos y de sentimientos, simbólica, a fi n de cuentas, porque la amenaza, las amenazas, están ahí, sobrevolando los cielos o a la vuelta de la esquina y a su amparo crecen las obsesiones, los temores infantiles, tantas veces sin explicación concreta, porque resulta difícil identifi car cual es o dónde está el skylab que cada cuál encierra en el fondo de su mente.

 

EL NOMBRE 16 de enero

nombreTítulo original: Le prénom. Directores: Matthieu Delaporte, Alexandre de la Patellière. Nacionalidad: Francia y Bélgica. Productores: Dimitri Rassam y Jérôme Seydoux. Guion: Matthieu Delaporte. Fotografía: David Ungaro. Diseño de producción: Marie Cheminal. Música: Jérôme Rebotier. Montaje: Célia Lafi tedupont Actores: Patrick Bruel (Vincent), Valérie Benguigui
(Élisabeth), Charles Berling (Pierre), Judith El Zein (Anna), Guillaume de Tonquedec (Claude), Françoise Fabian (Françoise).
Duración: 109 minutos Versión original con subtítulos en español
Vincent, cuarentón y triunfador, va a ser padre por primera vez. Invitado a cenar a casa de su hermana, se encuentra con Cladde, un amigo de la infancia. Mientras esperan a Anna, la joven esposa de Vincent, en un ambiente de buen humor le hacen preguntas sobre su próxima paternidad. Pero cuando le preguntan si ya ha elegido un nombre para el niño, su respuesta provoca el caos.

Todas las familias se llevan bien y son felices hasta que dejan de serlo y ello puede suceder en cualquier momento, por el pretexto más inesperado. Los conflictos familiares ofrecen, desde siempre, materia abundante para la construcción de buenas comedias (o dramas: ¿qué es, sino un conflicto familiar, enorme y desgarrado, Hamlet?) que tanto en el teatro como en el cine ayudan a meditar sobre la condición humana a partir de planteamientos basados en la ironía y la sátira que, si bien producen la inmediata sonrisa en el espectador suelen dejar un poso latente dirigido hacia otro tipo de consideraciones más profundas.

En el caso que nos ocupa, todo iba bien hasta que Vincent dice el nombre que ha pensado para su criatura aún no nacida. No se desvela aquí ningún profundo secreto al adelantar que el nombre en cuestión es Adolfo. La referencia, que podría ser aceptada inocentemente en cualquier otra circunstancia, en este caso viene a ser como una bomba que provoca múltiples interpretaciones en el seno familiar hasta derivar en una abierta discusión, al borde de llegar unos y otros a la violencia, tras pasar por una desaforada serie de comentarios equívocos, confesiones ocultas, pullas indirectas, susceptibilidades y todo aquello que sirve para poner al descubierto las intimidades que se encierran en cada núcleo humano.

Inspirada en una obra teatral de los propios directores, la acción de la película permanece siempre estable en la casa de la pareja que hace de receptores de las visitas y que se convierte así en un trasunto físico del conjunto familiar.

Como ha escrito Julio Rodríguez Chico “allí se destapa la caja de los truenos familiares para sacar a la luz viejos rencores y secretos inconfesados, para darnos todo un repertorio de juicios viscerales y de comentarios de lo más inoportunos. En un santiamén, queda clara la facilidad del individuo para sacar las cosas de quicio y complicarse la vida, para generar tragedias a partir de las cosas más nimias e intrascendentes, para convertir lo anecdótico en un nuevo motivo de discusión. Todo sucede muy rápido porque los afi lados diálogos se cruzan sin que nadie actúe de moderador, porque las reacciones se suceden sin el freno de mano echado, encadenando invectivas que reflejan lo peor de cada uno y también lo mejor. Es cierto que falta sutileza y sobra efectismo en la historia, que se subrayan en exceso las situaciones cómicas y los caracteres esquemáticos, que el recurso a varios insertos en flashback son un camino fácil y desentonan del tono general, pero la cinta atrapa al espectador y le hace pasar un rato agradable”.

14 de noviembre 2012 THE FRENCH KISSERS

Título original: Les beaux gosses. Nacionalidad: Francia. Director: Riad Sattouf (2009).

Productores: Anne-Dominique Toussaint. Guion: Riad Sattouf y Marc Syrigas. Fotografía: Dominique Colin. Diseño de producción: Marie Cheminal. Música: Flairs y Riad Sattouf. Montaje: Virginie Bruant

Actores: Vincent Lacoste (Hervé), Anthony Sonigo (Camel), Alice Trémolière (Aurore), Julie Scheibling (Laura), Valeria Golino, Iréne Jacob

Duración: 85 minutos. Versión original con subtítulos en español. Premio César a la mejor ópera prima

Hervé, un adolescente de 14 años desbordado por sus impulsos, poco agraciado físicamente y medianamente listo vive con su madre. En el colegio va tirando, mal que bien, rodeado de sus buenos amigos. Salir con una chica, eso es lo que ocupa todo su pensamiento. Un día, sin entender muy bien cómo, se entera de que Aurore, una de las chicas más guapas de su clase, está por él.

Otra vez cine de adolescentes, podríamos decir al leer el resumen argumental. Otra vez las mismas cuestiones, el jovenzuelo salido que entretiene sus impulsos sexuales en solitario, sin encontrar la oportunidad de entablar relaciones a dúo. Otra vez… Pues no, este caso es distinto y eso explica el extraordinario éxito de esta película, tan diferente de lo que, ante planteamientos similares, viene generando Hollywood una vez y otra, en esa serie de productos que considera a los adolescentes como estúpidos descerebrados cuya habilidad natural consiste en enlazar una estupidez tras otra.

Riad Sattouf (Paris, 1978), dibujante, guionista, actor y realizador de origen franco-sirio pasó su infancia en varios paises del norte de África (Argelia, Libia y Siria) antes de radicarse en la Bretaña francesa, donde le surgió (con el estímulo de su abuela, que le regalaba cómics) el impulso para orientar su vida hacia el dibujo y la historieta, desarrollándolo a través de la Escuela Pivaut y la de los Gobelinos, en la sección de animación. El editor Guy Delcourt publicó su primera serie, Petit Verglas, iniciando así un largo y fructífero camino en este territorio, en el que pronto dio forma a un estilo muy personal, no exento de toques humorísticos, en algunos casos con evidente acidez. Su producción en este terreno es amplísima, habiendo creado personajes emblemáticos en el comic francés. Desde 2004 publica cada semana en Charlie Hebdo la serie La vie secrète des jeunes, que ya ha sido agrupada en varios volúmenes.

Precisamente su primera película es la versión cinematográfica de su comic Manual del pajillero, editado en España por La Cúpula, en el que razonaba, como en gran parte de su producción dibujada, sobre los problemas naturales (que algunos llaman crisis) que surgen en esa edad confusa e indeterminada entre la niñez y la adolescencia, antes de entrar de pleno en la madurez y lo hace de una forma no solo natural, sino absolutamente divertida, pues él mismo explica que “existe toda una categoría de chicos a los que les cuesta mucho expresar su crisis de adolescencia, que están muy perdidos con el final de la infancia. Se encuentran con que su cuerpo cambia, y no exactamente en el modo que habían imaginado. Sienten un malestar intenso con respecto al mundo exterior”.

A ese mundo, a esas situaciones, se acerca Sattouf con un gran sentido de la complicidad, con observaciones extraídas de la propia naturaleza de las cosas, con palpable originalidad y, desde luego, con desparpajo sorprendente, teniendo en cuenta que los dos jóvenes protagonistas carecían hasta este momento de cualquier experiencia en el cine.

10 de octubre CAFÉ DE FLORE

Título original: Café de Flore. Nacionalidad: Canadá, Francia. Director: Jean-Marc Vallée (2011). Producción: Pierre Even y Marie-Claude Poulin. Guion: Jean-Marc Vallée. Fotografía: Pierre Cottereau. Diseño de producción: Patrice Vermette. Vestuario: Ginette Magny

Actores: Vanessa Paradis (Jacqueline), Kevin Parent (Antoine), Hélène Florent (Carole), Evelyn Brochu (Rose), Marin Gerrier (Laurent), Alice Dubois (Véronique)

Duración: 120 minutos

Versión original con subtítulos en español

Esta es una historia de amor acerca de unas personas separadas por el tiempo y la distancia que, sin embargo, están conectadas de forma profunda y misteriosa. Son los destinos paralelos de Jacqueline, madre de un niño con sindrome de Down en los años 60 en París, y de Antoine, un DJ de éxito recién divorciado en el Montreal actual. Las dos historias se unen a través del amor. Un amor eufórico, obsesivo, trágico, juvenil y atemporal.

Los amigos de los temas fantásticos, historias imposibles, jugadas mágicas del destino y otros ingredientes similares tienen aquí una excelente ocasión para pasarlo bien. Dos historias paralelas, dos situaciones diferenciadas en el tiempo y en el espacio, dos personas que no se conocen ni están en contacto físico, establecen una relación, como si fueran dos almas gemelas llamadas a entenderse a través de los conductos misteriosos de un universo intangible.

Jean-Marc Vallée (Montreal, Canadá, 1963) no había mostrado una especial afición hacia el trabajo cinematográfico hasta que de forma inesperada unos amigos le prestaron una cámara de vídeo y con ella empezó a grabar escenas familiares. De ahí pasó a rodar un cortometraje, Les fleurs magiques (1995) con el que ganó varios premios en festivales internacionales además de conseguir buenas críticas. A continuación adquirió experiencia en varios sectores de la producción (montador, guionista) y realizó algunos trabajos para cine y TV, hasta que con CRAZY (la vimos en nuestro cine club el 08-11-2006) obtuvo el reconocimiento internacional, luego amainado con La reina Victoria (2009) que a la crítica le pareció una historia descafeinada.

El clamor, el aplauso y el reconocimiento hacia la forma de trabajar de Vallée encuentra ahora una nueva versión, porque Café de Flore (título tomado de uno de los temas que se interpretan en la película), es un trabajo de planificación nada fácil, como reconoce el propio director: “Desde el principio supe que la película iba a ser complicada. Es una película rompecabezas, enigma que me ha obligado a hacer un ejercicio de cabeza para conectar todas las putas piezas”, confiesa el cineasta, que define Café de Flore como una historia sobre el duelo amoroso. “Lo principal de esta historia de amor es que hay que aprender a dejar ir”, y luego asegura rotundo, refiriéndose al obsesivo personaje que interpreta Vanessa Paradis: “No, las mujeres de mi vida no son así”. “Acababa de vivir una separación, pero no tuvo nada que ver con la de la película”, reconoce el director y guionista, que insiste en que ese reciente episodio de su vida no le impide creer en las almas gemelas. “Además, el cine es para eso, para inventarse emociones y yo he inventado esta película para poder seguir creyendo en el amor, no en el dolor”. Un papel destacado corresponde al niño Marin Gerrier, que realiza una interpretación excepcional. Y atención complementaria a la fantástica banda sonora, que nos ofrece todo un impagable concierto con temas de Pink Floyd, Sigur Ros, The Cure y otras delicatessen.

23 de mayo: DECLARACIÓN DE GUERRA

Título original: La guerre est declarée. Nacionalidad: Francia. Directora: Valérie Donzelli (2011). Producción: Edouard Weil. Guion: Valérie Donzelli y Jérémie Elkaïm. Fotografía: Sébastien Buchmann. Diseño de producción: Gaëlle Usandivaras. Montaje: Pauline Gaillard Actores: Valérie Donzelli (Juliette), Jérémie Elkaïm (Romeo), César Dessix, Gabriel Elkaïm, Brigitte Sy (Claudia), Elina Lowensohn (Alex), Michèle Moretti (Geneviève), Philippe Laudenbach (Philippe), Bastien Bouillon (Nikos)

Duración: 100 minutos

Versión original con subtítulos en español

 

Inspirada en hechos reales, cuenta la lucha de una joven pareja, Romeo y Juliette, por superar la enfermedad de su hijo, Adam. El inesperado suceso cambia por completo lo que era su forma de vivir hasta ese momento y les sitúa ante una difícil situación para la que, quizá, no estaban debidamente preparados. La vida de pareja está en peligro.

 El esquema argumental puede producir alguna desorientación inicial, al dar la idea de que nos enfrentamos a un dramón psicológico de imprevisibles consecuencias. Probablemente no sea justo un reduccionismo de esa naturaleza, porque las cosas, en la vida y también en el cine, suelen ser más complejas. Oigamos cómo lo explica la directora, Valérie Donzelli: “La relación amorosa entre Romeo y Juliette funciona a base de despreocupación y con el convencimiento de que nada puede destruir el amor. Pero ambos han caído ya en una rutina y el hospital les hace replegarse sobre sí mismos”. Cabría extender la pregunta al conjunto social que nos rodea, a las numerosas parejas que viven una cotidianeidad basada en elementos carentes de solidez emocional (el trabajo, las amistades, los viajes) a las que de pronto, en cualquier momento, una circunstancia imprevista obliga a afrontar una situación compleja, de difícil encaje en ese esquema rutinario que era hasta ese instante su convivencia doméstica.

Valérie Donzelli (Épinal, Francia, 1973) estudió arquitectura antes de entrar en la industria del cine, pero abandonó la carrera para dedicarse íntegramente a la interpretación; para mejorar su preparación estudió en el Conservatorio Municipal del Distrito X en París, mientras trabajaba como vendedora. Después de conseguir pequeños papeles en el cine, empezó a obtener alguna popularidad a través de la TV; mujer inquieta, en 2008 rodó un cortometraje al que siguió otro en 2010, pero entre ambos dirigió el primer largometraje, La reine des pommes, presentado con gran éxito en el festival de Angers, donde ganó el premio del público. Su segunda película como directora, Declaración de guerra, se presentó en la inauguración de la Semaine Internationale de la Critique y fue recibida con enorme expectación en el festival de Cannes; recibió el gran premio en el festival de Cabourg y representó a Francia en los Oscar del año pasado. La película tiene como base una experiencia real, conocida directamente por los guionistas (que forman también pareja en la vida) y pretende transmitir sensaciones que estén directamente vinculadas con hechos y situaciones cotidianas. La propia Donzelli nos explica: “La película no es un drama ni una comedia. Solo entran ganas de decir que es una película viva. No me parece una comedia dramática, ni tampoco un drama o un melodrama. Con la distancia que da el tiempo, pensé que sólo es una película física, intensa, viva. Parto de mi ombligo y hago un zoom hacia atrás para contar algo más universal: la relación con la educación, el hecho de ser padres y de enfrentarse a lo peor que pueda pasar, tener un hijo que se debate entre la vida o la muerte. O sea, contar la relación con la vida”.

16 de mayo: LAS MALAS HIERBAS

Título original: Les herbes folles. Nacionalidad: Francia. Director: Alain Resnais (2009). Argumento: La novela de Christian Gailly. Guión: Alain Resnais, Laurent Herbier. Fotografía: Éric Gautier. Música: Mark Snow. Actores: André Dussolier (Georges), Sabine Azéma (Marguerite), Anne Consigny, Emmanuelle Devos.

Duración: 113 minutos

Versión original con subtítulos en español

Premio especial del jurado en el festival de Cannes  

 Una mujer pierde su cartera; un hombre, desconocido para ella, la encuentra. Entre ambos se va a establecer una relación sentimental extraña, llena de sobresaltos y situaciones imprevistas, en una cadena de acontecimientos que conducen a un imprevisible final  

 “A los 87 años, Resnais firmó su obra más anarquista, una mala hierba que costará arrancar de nuestra memoria”. Con esta frase, con la que termina la crítica firmada por Sergi Sánchez en Fotogramas, abrimos este comentario porque, sin duda, resume a la perfección el sentido enorme de esta película, sobre la que el mismo comentarista escribe en líneas anteriores: “La última obra maestra de Alain Resnais es un hipertexto camuflado de brusca comedia romántica, donde la aleatoriedad del azar es la responsable de hacer consistente la actitud imprevisible de los personajes, de unir sus miradas confusas o soñadoras con el cemento del amor fou”.

Alain Resnais (Vannes, Morbihan, Francia, 1922) estudió en el colegio religioso San Francisco Javier entre 1931-36, dejándolo por el asma. En 1936 comienza a rodar algunos pequeños fi lms en 8 mm. y descubre el teatro. En 1943, ingresa en el IDHEC, primera promoción, se especializa en montaje y muestra interés por la fotografía. Rueda sus primeros cortos en 1946 y hace el primer largo en 1959.

Ha pasado más de medio siglo desde que Alain Resnais emocionó a toda una generación de cinéfilos con dos títulos envueltos ya en la neblina de la mitografía: Hiroshima, mon amour (1959) y El año pasado en Marienbad (1961), a los que siguieron otros no menos emblemáticos para caracterizar y definir a uno de los directores más importantes de nuestra época: Muriel (1963), La guerra ha terminado (1965), Te amo, te amo (1968), Stavisky (1974), Providence (1976). Luego, a Resnais le correspondió pasar a ocupar el papel reservado a los clásicos y desde esa posición su cine se deslizó por las sendas de una lucidez narrativa siempre asentada en historias sólidas, envueltas en una atmósfera de melancólica observación de los sentimientos humanos.

Son películas de las que muy pocas han llegado a España, donde impera más la preocupación y el interés por las propuestas de la maquinaria productiva hollywoodense: La vie est un roman (1982), L’amour a mort (1984), I want to go home (1989), Smoking/No smoking (1993), On connait la chanson (1997), Pas sur la bouche (2003). Desde el horizonte de su edad, Resnais consigue una extraordinaria simbiosis entre la fidelidad a su mentalidad original, siempre preocupada por explorar en el territorio de los sentimientos humanos y la modernidad narrativa exigencia de la época en que ahora trabaja.

Con la tranquilidad que da no tener que estar pendiente de conseguir premios en festivales o medallas al mérito, ajeno a los rigores del mercantilismo publicitario, se plantea películas con las que personalmente se identifi ca, personajes creados por su poderosa mente o inspirados en obras ajenas, como sucedió en este caso: oyendo una emisión en France Culture se sintió atraído por la voz de un escritor, Christian Gailly; al día siguiente buscó sus obras y encontró esta novela y en ella el argumento que desde hacía semanas estaba buscando para su próxima película.

Cambió el título original, L’incident por el Las malas hierbas al considerar que los personajes de la obra se dejan llevar por impulsos irracionales “como esas semillas que aprovechan una grieta en el asfalto de la ciudad o de un muro de piedra en el campo para crecer donde menos se los espera”. Y así nace y crece esta película, que gustará más o menos, como todas, pero que transmite la enorme personalidad, tan propia, del maestro Resnais.

25 de abril. LA FUENTE DE LAS MUJERES

Título original: La source des dames. Nacionalidad: Bélgica, Italia, Francia. Dirección: Radu Mihaileanu (2011). Producción: Radu Mihaileanu, Luc Besson, Denis Carot, Gaetan David, André Logie y Marie Masmonteil. Guión: Radu Mihaileanu y Alain- Michel Blanc. Fotografía: Glynn Speeckaert. Diseño de producción: Christian Niculescu. Música: Armand Amar Actores: Leïla Bekhti, Hafsia Herzi, Biyouna, Salek Bakri, Sabrina Ouazani, Hiam Abbass, Mohamed Majd Duración: 135 minutos

Versión original con subtítulos en español

 

En un pequeño pueblo, en algún lugar entre el norte de África y Oriente Medio, la tradición exige que las mujeres vayan a buscar el agua a la fuente que nace en lo alto de una montaña, bajo un sol ardiente. Pero un día, Leila, una joven casada, propone al resto de mujeres una huelga de amor: nada de sexo hasta que los hombres colaboren en el traslado del agua hasta la aldea.

La histórica confrontación entre hombres y mujeres ha dado lugar a varios episodios en los que, para castigar algún tipo de agravio de los primeros, el colectivo femenino recurre a castigar o reprimir lo que, según parece, es el objetivo principal de los hombres, o sea, mantener relaciones sexuales de manera continua. Visto así, el planteamiento de La fuente de las mujeres no es en exceso original, pues incide en una línea ya conocida, pero no todo queda ahí, ni mucho menos, y ese es el gran mérito de Radu Mihaileanu, un director conocido por la severidad de sus propuestas pero que aquí viene a realizar su película más amable y colorista.

Radu Mihaileanu (Bucarest, 1958) nació en el seno de una familia judía. Su padre, Mordechaï Buchman, comunista y periodista, al volver de los campos de trabajo nazis, cambió su nombre por el de Ion Mihaileanu. Con ese nuevo patrónimo, se incorpora a una compañía teatral como autor, actor y director de escena, trabaja como actor en el Teatro Yiddish de Bucarest y comienza a escribir relatos hasta que en 1980 huye de la dictadura de Ceaucescu. Pasando por Israel, se va a Francia, donde ingresa en el Instituto de Altos Estudios de la Cinematografía, en el que permanece hasta 1983 y empieza una carrera de asistente de director, trabajando entre otros con Fernando Trueba en El Sueño del mono loco, 1990), adquiriendo la experiencia necesaria para pasar a la dirección, donde debuta con Traidor (1993), a la que siguen El tren de la vida (1998), Vete y vive (2004) y El concierto (2009) antes de llega a La fuente de las mujeres. Mihaileanu es un creador minucioso, de los que piensan con detenimiento y método la obra a realizar. “Reflexiono varios meses, incluso años, antes de desarrollar un proyecto. Al cabo de un tiempo, es como si el tema me cogiese de la mano y me llevara consigo. En ese momento, suelo escribir una sinopsis de unas diez páginas y Alain-Michel Blanc, mi coguionista, y yo, empezamos a investigar”.

Esta es una de las características esenciales de su trabajo y queda patente de forma muy clara en La fuente de las mujeres, donde la anécdota argumental, con su importante carga de feminismo reivindicativo, está ambientada en un espacio geográfico del norte de África, que el equipo de producción de la película estudió a fondo, documentándose ampliamente para recoger la esencia étnica de ese lugar. Precisamente el componente ambiental, de un extraordinario colorido, basado en el conocimiento de costumbres seculares, es uno de los elementos más destacados de la película. Ya desde el comienzo se nos dice claramente que la historia es un cuento que puede encontrar vinculaciones en “Las mil y una noches” y de acuerdo con ese postulado inicial, fantasía y realidad van combinando sus ingredientes para avanzar en el relato, siempre desde una posición de simpatía hacia la intención de las mujeres, sin que se oculte en ningún momento el estado vejatorio en que la condición femenina se encuentra en casi todos los países islámicos. Pues aunque la película está tratada con benevolencia, el director no oculta en ningún momento su claro apoyo hacia las reivindicaciones de unas mujeres que se encuentran muy cerca de la modernidad.

18 de abril: “El ilusionista”

Título original: L’illusionniste. Nacionalidad: Reino Unido, Francia. Director: Sylvain Chomet (2010). Producción: Sally Chomet y Bob Last. Guión: Jacques Tati. Dirección artística: Bjarne Hansen. Música: Sylvain Chomet Duración:

80 minutos Versión original en francés.

Advertencia: Película de animación sin subtítulos. Los escasos momentos hablados se entienden perfectamente

Sinopsis: Un viejo mago viaja al comienzo de la década de los 60, acompañado de su inseparable conejo haciendo espectáculos de magia por toda Europa. El ilusionista llega a un pueblecito de Escocia, donde conoce a Alice, una joven que aún posee la ingenuidad y asombro característicos de la infancia. Ella todavía ignora que le quiere como a un padre; él siente que la ama como a su hija.

Uno de los pecados capitales que inciden sobre la programación de los cines (mea culpa también en el cineclub) es no considerar la animación como un género susceptible de encontrar el correspondiente espacio, relegándolo por lo general al repertorio infantil o, sencillamente, ignorándolo, cuando en realidad sucede que se están produciendo bastantes películas animadas para adultos, en su mayor parte arrinconadas a salas muy específicas, fuera del alcance del gran público. Intentamos corregir parcialmente esa situación, aceptando hoy entre nosotros un excelente ejemplo que puede ayudarnos a todos a valorar como se merece este género tan peculiar. El ilusionista, nuevo largometraje del notable animador francés Sylvain Chomet retoma un guión inédito de Jacques Tati para conseguir una obra maestra pletórica de humor, de sensibilidad y de melancolía.

En su crónica desde Berlín, Diego Batlle aplaudía con entusiasmo la presencia de la película: La gran joya del festival estuvo tan “escondida” que casi no tuvo promoción previa y ni siquiera pudo ser vista en la habitual función anticipada para la prensa. ¿Por qué semejante desatino para un artista de primer nivel? Nadie quiso confirmarlo de manera oficial, pero la explicación hay que buscarla en el hecho de que este proyecto, que demandó más de cuatro años de trabajo y una inversión de 10 millones de euros, viene de una larga batalla legal con algunos de los herederos de Jacques Tati, autor en 1956 del guión original en el que se basa El ilusionista y que el genial creador de Playtime, Mi tío y Trafic nunca llegó a filmar.

La película tiene como protagonista al propio Tati (en una versión animada, claro), como un decadente mago que, luego de varios fracasos en París, sale de gira por distintas ciudades y pueblos del Reino Unido hasta que conoce a una inocente joven escocesa que pasa a acompañarlo en el tour y a convertirse en una suerte de hija sustituta (de hecho, Tati concibió esta historia como una suerte de regalo para una hija adolescente que apenas conoció) que cree que el protagonista tiene poderes para conseguirle vestidos, zapatos y todo lo que ella sueña. Y él hará todo lo posible para no desilusionarla a pesar de las crecientes dificultades. Concebida con la técnicas artesanales de animación en 2D y la inclusión de algunos elementos en 3D, El ilusionista es una tragicomedia (llena de gags pero también de una profunda melancolía) que no sólo remite al universo de Tati (el artista favorito de Chomet) sino también al humor físico de los Chaplin y los Keaton. Un film de una belleza y un talento abrumadores.

Sylvain Chomet (Maisons-Laffitte, Yvelines, Francia, 1963) estudió arte en la Universidad, en la que se graduó en 1982; cuatro años después, en 1986, publica su primer comic, Secrets of the dragonfl y y dos años más tarde se traslada a Londres para trabajar como animador en el estudio de Richard Purdum, aunque pronto se establece como autónomo, elaborando anuncios para diversas firmas. En 1991 empieza a trabajar en su primera película, un cortometraje titulado La anciana y las palomas. Continúa trabajando en diversos ámbitos, siempre desde la animación de imágenes, publica varios comics y fi nalmente, en 2003, lanza su primera película larga, Bienvenidos a Belleville, que alcanzó una nominación a los oscar además de empezar a difundir el nombre de su creador.

11 de enero: TOURNÉE

Título original: Tournée. Nacionalidad: Francia. Director: Mathieu Amalric (2010). Producción: Yaël Fogiel y Laetitia Gonzalez. Guion: Mathieu Amalric, Philippe Di Folco, Marcelo Novais Teles y Raphaëlle Valbrune. Fotografía: Christophe Beaucarne. Dirección artística: Stéphane Taillasson. Montaje: Annette Dutertre

Actores: Mathieu Amalric (Joachim Zand), Miranda Colclasure (Mimi Le Meaux), Suzanne Ramsey (Kitten on the Keys), Linda Marraccini (Dirty Martini), Julie Ann Muz (Julie Atlas Muz), Angela De Lorenzo (Evie Lovelle), Alexander Craven (Roky)

Duración: 111 minutos. Versión original con subtítulos en español. Premio al mejor director en el festival de Cannes 2010

Al cumplir los 40, Joachim Zand, productor de televisión parisino, lo abandona todo y se marcha a Estados Unidos para iniciar una nueva vida. Regresa a Francia acompañado de las New Burlesque, una compañía de mujeres voluptuosas que, como ellas mismas dicen, hacen shows de striptease que hombres y mujeres disfrutan por igual. Joachim les ha prometido una gira que concluirá a lo grande en un teatro de París.

Mathieu Amalric (Neuilly-sur-Seine, 1965) es un actor con larga trayectoria y sólido prestigio en el cine europeo,cualidades a las que une ahora su trabajo como director. Hijo de madre judía polaca con origen en la misma aldea de Roman Polanski, reconoce que la tradición de esa fe religiosa no solo le infl uye personalmente, sino que se manifi esta en el peculiar “sentido del humor judío” que manifi estan autores como Lubitsch, Saul Bellow, Isaac Bashivis Singer o, reciamente, Woody Allen. Recibió el “César” francés al mejor actor revelación en 1997 y luego el de mejor actor, en 2005 y 2008. Como director, su primer trabajo fue Mange ta soupe (1997), al que siguieron Le stade de Wimbledon (2003), La chose publique (2003) y ahora esta Tournée que ha recibido los más cálidos elogios por la frescura de su tratamiento, la alegría de la propuesta (envuelta en un sentimiento de triste melancolía) y la habilidad de la narración. Sobre la película, el crítico Jordi Batlle escribió en La Vanguardia, de Barcelona que es “una obra muy personal, admirablemente comunicada, casi una obra maestra. Hay en sus tripas un gran sentido del cine y un muy profundo conocimiento de la especie humana, dos rasgos que raramente cabalgan juntos. Su columna vertebral es la tradicional road movie (o railroad movie,tanto da) y quienes la protagonizan, un grupo de mujeres artistas del cabaret, ofi ciantes del new burlesque americano de gira por Francia con su mánager. Son mujeres de cierta edad y lucen cuerpos entre rubensianos y fellinianos, mastican cada día la más desasosegadora de las soledades y no ven en el horizonte futuro halagüeño alguno. El mánager (memorable Amalric), fumador compulsivo en perpetuo movimiento, es otro looser irrecuperable. La gira pretende tener París como meta, pero la cosa no chuta, el negocio funciona malamente, alguna plaza se cancela… Filmada con realismo casi documental y una cámara muy suelta, libérrima, sin pagar impuesto al espectáculo (los shows están casi todos vistos entre bastidores), Tournée pinta un paisaje humano desolador, agitado, a menudo histérico, pero por encima de todo Amalric sabe enfocar nuestra mirada al corazón de los personajes, a su inmensa ternura. Se ha hablado, y el propio Amalric lo reconoce, de John Cassavetes como infl uencia (esa sinceridad insobornable en la exploración de los sentimientos), pero el espectador con memoria detectará también la huella de la subestimada pero excelente última película de Robert Aldrich, Chicas con gancho. Las une una trama parecida, un tono de tristeza similar y sabiduría para crear un clima: las escenas en hoteles y vestíbulos, trenes, gasolineras o en el derrelicto paraíso del fi nal dan a Tournée un sabor especial, francamente persuasivo”.